Añada el guiado a un equipo que ya funcione sin guiar. Añadirlo a uno que no funciona es como dos problemas se vuelven indistinguibles.
Primero, conozca su límite sin guiar
Encuentre la duración de exposición a la que las estrellas siguen redondas sin guiado. Esa cifra dice lo buena que es la puesta en estación, y es la referencia con la que se juzga el guiado.
Monte el tubo guía lo más rígidamente que pueda
Aquí la rigidez importa más que la óptica. Un tubo guía que se desplaza respecto al tubo principal produce una señal real a partir de un movimiento que el sensor principal nunca sufrió, y el programa lo corregirá en la dirección equivocada.
Empiece con ajustes suaves
Un intervalo más largo entre correcciones y una corrección menor cada vez. El bucle debe seguir los errores lentos de la montura, no los rápidos de la atmósfera.
Lea la gráfica antes que la imagen
Una traza que oscila significa que el bucle es demasiado agresivo. Una deriva lenta en un solo sentido significa puesta en estación. Un salto brusco que no vuelve significa que algo se movió mecánicamente, es decir flexión o un cable que tira.
Después alargue la exposición poco a poco
Duplique, compruebe las esquinas, duplique otra vez. El punto en que las estrellas dejan de ser redondas le dice qué arreglar a continuación, y rara vez es el guiado mismo.
Las preguntas que no dejan de llegar
¿Tubo guía o guiador fuera de eje?
Un tubo guía es más sencillo y barato y vale para focales cortas. Un guiador fuera de eje elimina por completo la flexión al tomar luz del camino óptico principal, y se convierte en la mejor respuesta a medida que crece la focal.
¿Por qué un guiado más agresivo lo empeora?
Porque el bucle empieza a perseguir el movimiento atmosférico, que es más rápido de lo que la montura puede responder con provecho y esencialmente aleatorio. Las correcciones añaden entonces ruido en vez de quitarlo.
Última revisión 17 de septiembre de 2026