Un techo en lugar de un cielo, y dos clases muy distintas
Los mejores proyectores de estrellas para 2026
El estante etiquetado como proyector de estrellas guarda dos productos que casi nada tienen en común, y distinguirlos antes de comprar evita la mayor parte de la decepción. El primero es un planetario doméstico: una lámpara tras un disco perforado que proyecta un campo estelar reconocible, con las constelaciones reales en su lugar real, a veces con un motor que las hace girar al ritmo del cielo. Es un objeto didáctico y verdaderamente útil: un niño que ha encontrado Orión en un techo la encuentra antes fuera. El segundo es un proyector de ambiente, por lo general un láser que dispersa puntos y una nube vagamente nebulosa por la habitación. Es un objeto decorativo, no pretende representar nada, y compararlos por exactitud astronómica es comparar un globo terráqueo con una lámpara de lava. Resuelta la clase, siguen las cifras. Para un planetario, lea el número de estrellas del disco y si hay más discos disponibles, ya que el disco ES el instrumento. Para cualquiera de los dos, lea el control de brillo, porque un proyector sin regulador es inutilizable en un dormitorio, y lea el temporizador, puesto que estos aparatos se dejan encendidos casi siempre a la hora de dormir. Después lo poco vistoso: el tamaño de sala que cita el fabricante, cuánto ruido de ventilador hace, y si el enfoque puede ajustarse a un techo inclinado. Comparamos método de proyección, exactitud del campo estelar, fuente de luz, control de brillo y color, temporizador, ruido y tamaño de sala citado.